Volver al Blog

Cinco estrategias psicológicas para aliviar el estrés del perfeccionismo

Por Benjamin Fishel

En los últimos tres meses, he estado experimentando algo. Es algo que nunca había hecho antes y de cierta forma ha sido un gran desafío. Sin embargo, de otras maneras, ha sido un enorme alivio del estrés, y diría que un esfuerzo bien logrado.

Lo que hice parece ir en contra de la sabiduría convencional, pero eso no significa que no haya sido una elección inteligente.

Entonces, ¿qué es exactamente este desafío? Bueno, me he esforzado por ser mediocre.

Sí, suena un poco extraño, ¿verdad? Pero escúchame.

El año pasado, me volví más consciente que nunca de cuánto estrés inconsciente me imponía para estar por encima del promedio. Siempre supe que tengo una personalidad tipo A, pero no sabía hasta qué punto me estaba haciendo daño. Una gran parte de esta percepción vino de registrar mis sueños y discutirlos con un psicoterapeuta, y otra parte surgió a través de una práctica de mindfulness.

Entonces, durante seis meses, cada vez que sentía ganas de relajarme y esa pequeña voz en mi cabeza aparecía diciéndome que podría estar haciendo más en ese momento, la ignoraba. Decidí ver un epísodio más en Netflix. Elegia dormir esos quince minutos extra. Dejaba el trabajo adicional para mañana.

Lo que salió de esto fue inesperado. Cuanto más ignoraba la voz, más fuerte y agresiva se volvía.

Conectar con esa parte de mí mismo terminó haciendo tres cosas.

Primero, me mostró que tenía un problema con el perfeccionismo del que no estaba completamente consciente. Segundo, me mostró cuán complicada y persuasiva podía ser esa pequeña voz del perfeccionismo. Y finalmente, lo más importante, me enseñó cómo superar esa tendencia perfeccionista podría llevar a menos estrés, más productividad y mayor bienestar.

Entonces, el momento de la verdad. ¿Cómo sabes si eres perfeccionista?

Frecuentemente te sientes abrumado por el miedo de que tus objetivos no tengan éxito

Estás constantemente buscando el momento “correcto” para hacer algo

Tienes una sensación persistente de insatisfacción con lo que has logrado

Estás obsesionado con pequeños errores que tienen poco impacto en el cuadro general

Descuidas el autocuidado en favor de los logros

He creado cinco estrategias psicológicas para superar este perfeccionismo. Esto me permitió tomar medidas para aceptar las partes mediocres de mí mismo y me ayudó a liberar una cantidad sorprendente de estrés oculto.

Decidí compartir estos pasos contigo aquí para que puedas comenzar a aceptar quién eres y dónde estás, y disfrutes un poco más del camino.

1. Repiensa qué significa ser mediocre.

En nuestra sociedad, a menudo consideramos que cualquier cosa menos que lo mejor es fracaso. Esto no es una exageración; es simplemente la realidad de nuestras nociones distorsionadas de logros que no han dado cuenta de sociedades más grandes e interconectadas, en las que es cada vez más difícil destacarse.

Cuando escuchamos los términos “mediocre” o “mediano”, los consideramos palabras sucias, aunque deberían denotar el medio de la lista. Si eres mediocre en algo, eso no debe tener ninguna correlación con tu autoestima. La mayoría de las personas es mediocre en la mayoría de las cosas durante la mayor parte de sus vidas. ¿Significa eso que la mayoría de las personas debería sentirse mal consigo misma?

Aceptar las formas en que eres mediocre no significa que no puedas esforzarte por alcanzar lo mejor en algunas áreas de tu vida. Solo significa que el deseo de excelencia no necesita ser impulsado por la sensación de que estás incompleto. Puede ser el amor por competir contra tu yo pasado, la necesidad de servir a tu comunidad, o simplemente el placer de un desafío en el momento presente.

2. Desafía la falacia del todo o nada.

El perfeccionismo es un resultado directo de la falacia del todo o nada, también conocida como pensamiento en blanco y negro. Cuando creemos que nuestro valor está completamente ligado a nuestros logros, por ejemplo, no podemos evitar esforzarnos obsesivamente por hacer todo de la manera correcta, porque cualquier error dañaría toda nuestra autoestima.

También podemos verlo cuando buscamos el momento perfecto para comenzar algo, cuando ponemos todos nuestros esfuerzos en un único proyecto y descuidamos nuestra salud, y de manera más tóxica, cuando intentamos evaluar nuestras vidas en relación con categorías muy generalizadas de éxito o fracaso.

Cuando veas este tipo de pensamiento emergiendo en tu psique, desafíalo y reemplázalo con explicaciones más sutiles.

Por ejemplo, yo solía creer que estaba siendo productivo o perezoso. Cuando estaba siendo productivo no estaba siendo perezoso, y cuando no estaba siendo productivo estaba siendo perezoso. Comencé a desafiar esa idea con la explicación más detallada de que los descansos a veces son perezosos y a veces son productivos; sirven para muchos propósitos. Pueden ser revitalizantes, gratificantes, y a veces no necesitan justificación.

3. Hazte amigo de lo que no conoces.

Otro rasgo fundamental del perfeccionismo que vi en mí mismo es un fuerte deseo de controlar los resultados. Tenemos esta tendencia en parte porque tenemos un miedo intensificado de que las cosas no salgan como queremos o esperamos.

En parte, esto ocurre porque el perfeccionismo crea estrés, y cuando estamos estresados, comenzamos a ser más susceptibles a sesgos cognitivos. Por ejemplo, podemos creer que si las cosas no salen como esperamos, todo se derrumbará, perderemos oportunidades o seremos criticados por otros.

Una manera de contrarrestar esta actitud es volviéndonos más cómodos con lo desconocido. Solo puedes influir en una cierta cantidad de cualquier situación en la que estés, ya sea trabajo, dinero o relaciones.

Me volví más cómodo con lo desconocido registrando mis miedos a lo largo del tiempo. Al buscar contraejemplos de cuando tus miedos no son verdaderos (y a menudo no lo son), puedes ver cómo las preocupaciones sobre el futuro son exageradas por el cerebro y puedes comenzar a tener más control sobre tus emociones.

También puede ayudar practicar el establecimiento de una amplia gama de objetivos con niveles variados de dificultad. Cumplir los objetivos más fáciles debe satisfacer tu necesidad de estar en control y lograr el éxito, y trabajar hacia los objetivos más difíciles será simplemente un desafío para ser creativo, ir más allá y navegar la incertidumbre de cosas que están fuera de tu control.

4. Hazte amigo de lo que no amas.

De manera similar, el perfeccionismo está ampliamente ligado a la relación que tienes con lo que no aceptas de ti mismo.

Probablemente sabes que la aceptación está en la raíz del amor. Por lo tanto, no es sorprendente que las personas frecuentemente recomienden que te ames a ti mismo cuando estás lidiando con conflictos internos. Bueno, parece simple, pero nunca es tan fácil, desafortunadamente. Entonces, voy a proponer algo más manejable: hazte amigo de lo que no amas.

Si hay partes de ti o de tu experiencia que no puedes aceptar o amarte, simplemente hazte amigo de ellas. Pregunta a qué propósito sirven las cosas que no te gustan; famíliarizate con ellas de la misma manera que lo harías con un amigo.

Facilita la relación cambiante que tienes con esas partes más difíciles de aceptar y, con el tiempo, verás un cambio en tu perspectiva que calma tu ansiedad alrededor de ellas.

Por ejemplo, yo solía tener una relación antagónica con mi ansiedad. El hecho de que no siempre fuera tranquilo, sereno y controlado era algo que encontraba difícil de aceptar, y eso creaba conflicto interno y, obviamente, más ansiedad. Cuando pude ver que la ansiedad era solo una parte de mi cerebro intentando ayudarme, pude aceptarla. Y con el tiempo comencé a apreciar esa parte peculiar de mí mismo.

5. Reevalúa cómo mides tu éxito.

Si tu perfeccionismo es impulsado por la creencia de que no tienes suficiente éxito, entonces no es necesariamente tú quien necesita cambiar. Puede ser que la manera en que estás midiendo el éxito necesite ser reevaluada.

Por ejemplo, es común que nos comparemos con otros y, aunque a menudo se nos dice que nos enfoquemos en nosotros mismos, hacer comparaciones sociales en situaciones específicas, como evaluaciones en el lugar de trabajo o en deportes competitivos, tiene cierta utilidad, aunque limitada. Si no hiciéramos esas comparaciones, sería difícil ver cómo estamos mejorando y en qué áreas podríamos ayudar más al grupo.

Cuando comienzas a generalizar esa idea al resto de tu vida, sin embargo, es cuando se convierte en un problema. Si comienzas a decirte a ti mismo que la vida de alguien es mejor que la tuya o que tiene más éxito que tú, eso es casi siempre una generalización. ¿Qué hace que una vida sea mejor? ¿Qué significa el éxito? ¿Estamos hablando de logros financieros? ¿Tiempo libre? ¿Relaciones profundas? Echa un vistazo a cómo el éxito podría ser definido más efectivamente en tu vida.

Mi propia definición de éxito solía basarse en qué tan bien me comparé con las personas en mi vida en medidas estandarizadas (dinero, relaciones, nuevas experiencias, etc.). Ahora veo el éxito como mi capacidad para encontrar significado en el momento presente, mantenerme motivado para el futuro y pasar mi tiempo trabajando en algo que me ayude, ayude a las personas que amo y al resto del mundo.

No todos los elementos de mi definición pueden ser relevantes para cualquier otra persona, pero porque son más fluidos y flexibles, y pueden crecer con mi personalidad, me impiden caer en el hábito del perfeccionismo.

Para cerrar el círculo, considera esto: puedes ser mediocre en un área y tener éxito en otra. Eso no significa que no tengas valor, que no seas digno, que no merezcas amor o respeto, y que no merezcas algo de tiempo de inactividad de vez en cuando.

Ser mediocre es normal y no es un indicador de valor. Tienes valor inherente, tal como eres. Y si quieres obsesionarte con un proyecto o ser un poco perfeccionista de vez en cuando, está bien. Pero que sea motivado por el amor al proceso creativo en sí, no por la ansiedad de que nunca puedas hacer lo suficiente.

¿Qué experiencia has tenido con el perfeccionismo? ¿Has usado alguna de estas estrategias para encontrar más tranquilidad? Cuéntanos en los comentarios. Nos encantaría escuchar tu opinión.

Artículo publicado originalmente en Tiny Buddha