Volver al Blog

Entrena tu cerebro

Por Richard Davidson

“Vemos la meditación como la próxima gran revolución de la salud pública. En los años 40, si le hubieras dicho a alguien que iba a correr, te habría preguntado: ‘¿quién te está persiguiendo?’ Lo que pasó es que personas como Richard Davidson llegaron y probaron que hacer ejercicio es bueno para ti. Y ahora sabemos la importancia de esto.” Así fue como Dan Harris presentó al neurocientífico Richard Davidson, uno de los pioneros en el campo de la neurociencia contemplativa. Davidson continuó:

“Hay un estudio publicado en 2010 por algunos amigos y colegas míos de Harvard que usaron la tecnología de smartphones con miles de personas. Les enviaron mensajes a personas alrededor del mundo e hicieron tres preguntas. Una era: ¿qué estás haciendo en este momento? La segunda: ¿cómo está tu mente en este momento? ¿Está enfocada en lo que estás haciendo o en otra cosa? Y la tercera: ¿qué tan feliz o infeliz estás en este momento?

Lo que descubrieron es que el adulto estadounidense promedio pasa el 47 por ciento de su vida despierto sin prestar atención a lo que hace. Cuando no están prestando atención a lo que hacen, también reportan estar crónicamente infelices.

Cuando era estudiante de posgrado en William James Hall, aunque no me lo asignaron, realmente leí a William James. Una de las cosas que escribió fue ese gran libro de dos volúmenes en 1890, llamado ‘Los principios de la psicología’. Había un capítulo sobre atención en el que decía: “La capacidad de traer voluntariamente de vuelta una atención que se desvía, una y otra vez, es la raíz profunda del sentido común, del carácter y de la voluntad.” Y continúa diciendo que en la educación deberíamos mejorar esa capacidad, y eso sería la educación por excelencia.

Pero es más fácil, dice, definir ese ideal que dar direcciones prácticas para llevarlo a cabo. Pienso que si William James hubiera estado en contacto con las tradiciones contemplativas, habría visto instantáneamente que estos son métodos que de hecho pueden educar la atención y ayudarnos de esa manera.

En términos de investigación científica, vivimos en un momento sorprendente de la ciencia. Y hay cuatro temas en la ciencia moderna que proporcionan un fundamento importante para este tipo de trabajo que nosotros y otros realizamos.

El primero es la neuroplasticidad. La idea de que el cerebro puede cambiar en respuesta a las experiencias. Eso es lo que hace el cerebro. El cerebro es el órgano construido para cambiar en reacción a las experiencias. Y nuestros cerebros están constantemente cambiando, consciente o inconscientemente. Y creo que la mayoría del tiempo, en la mayoría de las personas, los cerebros están cambiando inconscientemente. Y la invitación en este trabajo es que realmente podemos tomar más responsabilidad en moldear nuestros cerebros para cultivar cualidades mentales saludables y virtuosas. Las cuales también tendrán un efecto benéfico en el cuerpo.

El segundo tema es el equivalente de la neuroplasticidad en el campo del genoma, y eso es lo que llamamos epigenética. Para quienes no saben sobre esto, déjame decir algunas palabras. Todos nacemos con una base fija de pares complementarios que constituyen nuestro ADN. Pero cada gen tiene lo que podemos llamar un pequeño control de volumen, que va de bajo a alto. Y este control de volumen es altamente dinámico según cómo estamos en el mundo, por nuestra conducta, por las actividades en que nos involucramos, por nuestras vidas emocionales. Todo esto afecta los controles de volumen y puede regular nuestros genes. Entonces podemos tener una predisposición a la ansiedad, podemos tener una predisposición a ataques de pánico, pero eso no significa que esos genes necesariamente se expresarán.

Los genes pueden ser modulados por sí solos, y publicamos un estudio en 2014 mostrando que si llevamos meditadores de larga trayectoria a los laboratorios y los hacemos meditar durante ocho horas intensas, podemos mostrar cambios en la expresión génica durante esas 8 horas. Lo que descubrimos, por ejemplo, es que los genes involucrados en la inflamación, que son las raíces de muchas enfermedades crónicas, esos genes disminuyeron en expresión. Su expresión se redujo durante esa práctica de 8 horas. Y también tuvimos un grupo de control que vino al laboratorio para un día de ocio, donde pasaron un tiempo equivalente sentados, un tiempo equivalente caminando, la misma dieta para el día. Y no mostraron ninguno de estos cambios.

El tercer tema es que hay enormes carreteras bidireccionales entre el cerebro y el cuerpo. Y esto permite que cambios en el cerebro afecten el cuerpo. Y también es responsable de cómo cambios en el cuerpo pueden impactar nuestras mentes y cerebros. Es por eso que ciertas prácticas orientadas al cuerpo o terapias orientadas al cuerpo tienen los efectos benéficos que tienen. Conforme nuestros cuerpos cambian, van a modular la actividad en el cerebro y viceversa.

El cuarto tema es probablemente el más controvertido de todos. Pero de muchas maneras, creo que es el más interesante para mí en estos días. Y es uno donde hay evidencia científica creciente. El cuarto tema es que los seres humanos nacen con bondad básica innata. Y lo que quiero decir con eso es que si un niño tiene la opción de desear participar en o simplemente observar un encuentro cooperativo, altruista y afectuoso comparado con un encuentro egoísta y agresivo, el niño realmente preferirá la interacción cooperativa y afectuosa comparada con la interacción egoísta. Y esto se puede ver en niños de seis meses de edad.

¿Cómo lo sabemos? Bueno, puedes preguntarles. ¿Y cómo le preguntas a un bebé de seis meses? La manera en que podemos preguntarle a un bebé de seis meses es monitoreando y usando instrumentos muy precisos. Podemos monitorear sus movimientos oculares. Podemos monitorear dónde están fijando la vista. Y si les muestras clips de video que retratan estos tipos de interacción, el bebé de seis meses muestra más interés en el encuentro afectuoso y altruista que en el encuentro egoísta y agresivo. Y hay cada vez más evidencia para sugerir esto.

Entonces una de las cosas que aprendemos en las tradiciones contemplativas es que la palabra meditación, en sánscrito, uno de sus significados es familiarización. Realmente tenemos la oportunidad de estar más familiarizados con la naturaleza básica de nuestra mente. Y bien puede ser que en su núcleo, la naturaleza básica de nuestra mente sea la que posee estas cualidades de claridad y bondad innata, y que en la investigación moderna se muestren más evidentes.

El tema de la neuroplasticidad está siendo claramente muy importante para permitir que este trabajo continúe. Y una de las cosas que es emocionante es que ahora estamos viendo los insights de la investigación de laboratorio siendo llevados a contextos del “mundo real”, donde tenemos el potencial de hacer una diferencia real. Y hay muchas situaciones en que este trabajo está ganando influencia. Acabo de venir hoy de Baltimore, donde durante los últimos dos días participé en un simposio en la Universidad Johns Hopkins sobre el aprendizaje y la práctica contemplativa. Donde se está considerando la aplicación de estos métodos en la educación. En The Center for Healthy Minds, hemos desarrollado un currículo para niños en edad preescolar, que llamamos Kindness Curriculum. Sharon Salzberg, quien está aquí en la audiencia, ha sido extremadamente útil y colaborativa en ayudarnos a desarrollar este currículo.

El currículo se está enseñando en escuelas públicas en el distrito escolar metropolitano de Madison y es un currículo que enseña a niños de esta edad prácticas simples de mindfulness y bondad. Se están realizando pruebas aleatorias de control, asignando aleatoriamente niños por clase, para definir el impacto de este tipo de currículo.

Ahora, ¿por qué niños en edad preescolar? Bueno, resulta que este es un período en que el cerebro muestra una plasticidad particularmente alta. Es porque niños de esta edad, de tres a cinco años, si les enseñas un segundo idioma aprenden mucho más fácilmente. Es por eso que niños de esta edad tienen mucha más facilidad para aprender a tocar un instrumento musical. Resulta que el cerebro también muestra este tipo de plasticidad para tipos de habilidades sociales, emocionales y de atención. Que son cultivadas por estas prácticas contemplativas.

Jim Heckman, quien es ganador del Premio Nobel en Economía por la Universidad de Chicago, realizó algunos análisis económicos sólidos y determinó que por cada dólar invertido en niños en edad preescolar, en currículos de alta calidad, hay siete dólares de retorno en esa inversión, para cuando el niño tenga 30 años. Esta es una obligación moral que tenemos en esta cultura: hacer lo que podamos por niños de esta edad para ayudarlos a despegar con una trayectoria más positiva.

Tenemos un estudio que saldrá para publicación pronto, será nuestro primer reporte científico del impacto del Kindness Curriculum, mostrando evidencia clara de ciertos beneficios. Pero aún es muy temprano, y el trabajo aún está en su infancia. Y uno de los mensajes que me gustaría comunicar esta noche es que todos estamos entusiasmados por este trabajo científico; ha ayudado a impulsar este campo hacia adelante. Pero en realidad aún hay mucho más trabajo por hacer.

Y déjame terminar estas observaciones iniciales en otro dominio aplicado, donde creo que este trabajo tendrá un impacto enorme. Hay algunas razones para creer, basadas en las cosas que Dan ha dicho y que hemos estudiado, que claro, estas prácticas ciertamente no van a curar enfermedades. Y hay muchas cosas que no tocan. Pero hay algunas razones para creer que cuando estos métodos se ofrecen en los servicios de salud que prescriben drogas, el uso de medicamentos prescritos puede realmente disminuir entre individuos que regularmente se involucran en estos tipos de práctica. Necesitamos un estudio grande, serio e importante para investigar el impacto de la práctica regular de estos métodos en la utilización de servicios de salud, en los costos de los servicios de salud, en los costos de medicamentos prescritos.

Recientemente estaba viendo datos del distrito escolar público de Madison sobre los gastos en servicios de salud que tienen que pagar para sus empleados. Y miré particularmente la categoría aislada de costos de medicamentos prescritos para antidepresivos para sus empleados, y el número era astronómico. Y no soy alguien que sea antimedicación. Creo que la medicación en ciertas circunstancias, aplicada juiciosamente, puede ser muy útil.

Pero también estoy convencido de que podemos hacerlo mejor, y de que podemos hacer que estos números bajen. Y si descubrimos que personas que se involucran en la práctica regular de estos métodos de meditación muestran disminuciones en el costo de servicios de salud, disminuciones en costos de medicamentos prescritos, y si esto se demuestra en un estudio sólido, será algo muy impactante. Entonces necesitamos hacer este tipo de estudio, y necesitamos hacerlo pronto.”