Yuval Noah Harari, autor de "Sapiens", habla sobre su práctica de meditación
Por Luis Oliveira

Yuval Noah Harari es un profesor israelí de Historia y autor del bestseller internacional Sapiens: Una breve historia de la humanidad y también de Homo Deus: una breve historia del mañana. Su lanzamiento más reciente es 21 lecciones para el siglo XXI. Enseña en el departamento de Historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén y afirma que sin la práctica regular de meditación sería incapaz de escribir sus libros. A continuación transcribimos y traducimos un fragmento de una entrevista donde habla sobre su práctica y también menciona el curso de meditación vipassana, un curso gratuito que se realiza en todo el mundo, que realiza anualmente.
Yuval Noah Harari: Practico meditación para ver la realidad más claramente. Para poder ver qué es la realidad, qué está realmente sucediendo aquí, ahora. No lo hago como ningún tipo de ejercicio para conectarme con algún tipo de “fuerza” o historia. Para mí, la meditación es realmente la cosa menos dogmática que he encontrado en la vida. Es algo que simplemente te dice ‘observa qué está sucediendo aquí’, cómo es realmente esta realidad, sin intentar imponerle una historia, sin intentar cambiar esa realidad.
Recuerdo la primera vez que fui a un curso y la primera instrucción del profesor fue ‘observa tu respiración’. Entrando y saliendo de tus fosas nasales y simplemente aceptando la respiración tal como es. Si es fuerte, si es débil, si viene de una fosa nasal u otra, eso no importa. Solo observa la realidad como es. Y lo que me sorprendió fue que no podía hacerlo por más de 10 segundos. La mente inmediatamente se escapaba hacia alguna historia, alguna fantasía, algún recuerdo. Si no puedo observar la realidad de mi propia respiración por 10 segundos, ¿cómo puedo pretender observar la realidad del sistema político global? ¿Del sistema económico global?
Entrevistadora: Entonces esa es exactamente la cuestión.
Noah: Sí, lo intento. Intento hacer ambas cosas. Practico meditación desde hace 18 años ahora.
Entrevistadora: Vaya.
Noah: Y ha sido muy útil...
Entrevistadora: ¿Más de 10 segundos?
Noah: Más de 10 segundos. Lo intento.
Entrevistadora: ¿Cuánto tiempo?
Noah: A veces lo logro. Este año fui a un curso de 60 días aquí en India...
Entrevistadora: ¿Vaya, 60 días?
Noah: 60 días. No estuve enfocado durante 60 días, por supuesto. La mente sigue escapándose, pero sigo intentando. Y no creo que hubiera podido escribir ninguno de mis libros sin la ayuda del enfoque, la disciplina y la claridad que este tipo de meditación aporta.
Entrevistadora: Entonces, cuando estás en meditación profunda, estoy muriendo por hacer esta pregunta, y tenemos bastante gente de Bollywood aquí hoy y ya lo han visto en películas, ¿todo comienza a convertirse en códigos y algoritmos? Como en la película Matrix...
Noah: No, no, no...
Entrevistadora: Ya sabes, cuando evoluciona...
Noah: Tienes dolor de estómago, te duele la rodilla. Y luego la mente se va hacia algún recuerdo. ‘Oh, debería haber dicho esto, debería haber dicho aquello’. Y así es como llegas a conocerte a ti mismo. Creo que mucha gente comete un error sobre la meditación; piensan que la meditación es una herramienta para obtener todo tipo de experiencias especiales. Como si fuera a un parque de diversiones y este fuera otro tipo de parque de diversiones, y usara la meditación para tener todo tipo de experiencias especiales. De hecho, creo que el beneficio más importante de la meditación es conocer los patrones más ordinarios, naturales, cotidianos de tu mente y tu cuerpo. Para llegar a conocer tu ira, tu dolor, tu alegría, tu aburrimiento. Porque esas son las cosas con las que necesitas lidiar día a día, en la vida. Si la meditación es una especie de vacaciones, como si durante 2 días tengo estas experiencias especiales, pero luego durante la mayor parte del año, todavía necesito lidiar con mi ira, con mi aburrimiento, entonces realmente no me ha ayudado.
Creo que la clave para una vida buena es poder observar la realidad como es. Para realmente... ¿Cuál es la verdad? Sobre mí mismo. Y sobre el mundo. Sin escapar hacia ningún tipo de fantasías, historias o ficción. Y creo que si logras observar, en algún grado, la realidad como es, no solo serás una persona mucho mejor, sino que probablemente también serás una persona mucho más feliz y en paz. Porque la fuente profunda de tantos de nuestros problemas colectivos e individuales está en las fantasías que creamos y luego confundimos con la realidad, y entonces intentamos imponer esa fantasía sobre la realidad. Y nos volvemos extremadamente furiosos cuando eso no funciona. Cuando la realidad no se ajusta a nuestra fantasía favorita.
Entrevistadora: Pero también es parte de la paradoja, porque lo que estás diciendo es ‘siéntate quieto y podrás meditar’. Y tenemos toda esta tecnología constantemente llamándonos, quiero decir, todos aquí estoy segura de que estarían de acuerdo conmigo en que si te alejas de tu teléfono por 5 minutos te pones ‘¿Dónde está mi teléfono? ¿Dónde está mi teléfono?’, revisamos nuestros teléfonos al menos 80 veces al día.
Noah: Exactamente, observa eso. ¿Qué está sucediendo contigo? Cuando estás lejos de tu teléfono. ¿Qué está sucediendo en tu cuerpo? Verás muchas sensaciones desagradables en tu cuerpo en ese momento. ¿Qué está sucediendo en tu mente? Así es como llegas a conocerte a ti mismo. Puedes conocerte a ti mismo no observando alguna alegre, mística experiencia metafísica. Puedes conocerte a ti mismo observando qué sucede contigo cuando el teléfono está lejos, y una vez que atestiguas cuánta miseria me estoy infligiendo a mí mismo con mis propios hábitos, eso puede ayudarte a cambiar esos hábitos nocivos.
Entrevistadora: Una de las cosas que dijiste antes es que el sufrimiento es una señal de conciencia, si algo sufre entonces es real y tiene conciencia. ¿Nuestro propósito es sufrir?
Noah: ¡No, no, no!
Entrevistadora: ¿No ser felices?
Noah: Ciertamente no estoy diciendo que estemos aquí para sufrir. Intentamos, podemos liberarnos del sufrimiento. Lo que he dicho en algunos de mis escritos es que la mejor prueba para saber si una entidad es real o si es una ficción inventada por políticos o líderes religiosos y así sucesivamente es preguntarse: ‘¿Puede sufrir esa entidad?’. Una nación, por ejemplo, es solo una creación humana, es una historia ficticia creada por humanos. ¿Cómo lo sabes? Solo pregúntate ‘¿Puede sufrir una nación?’. Si pierdes una guerra, ¿sufre la nación? No, la nación no tiene mente, no tiene sentimientos, sensaciones. Los soldados que mueren en una guerra sufren. Los civiles que pierden sus casas o sus seres queridos en la guerra, ellos sufren. Los animales pueden sufrir. Pero una nación no puede sufrir. Es solo una historia que creamos. Entonces esa es la idea de la prueba del sufrimiento, como una prueba para saber si algo es real o no. Similar a, no sé... Si tienes un templo y alguien lo destruye. El templo no sufre, solo las personas sufren. Las personas que se preocupan por ese templo, cuando se enteran de que fue destruido tienen una sensación desagradable en sus cuerpos. Tienen emociones muy desagradables en sus mentes, ellos sufren. El templo, ya sabes, es solo piedras, ladrillos, madera y así sucesivamente.
Entrevistadora: Pero representa una cierta cantidad de emociones...
Noah: Sí.
Entrevistadora: Hay un templo en Israel que está conectado a todo y aquí también que está medio conectado a todo entonces...
Noah: Sí, pero nosotros le dimos esa importancia al templo. Sufrimos cuando el templo es destruido. Nos alegra cuando el templo es construido. Es realmente sobre nosotros, no sobre el templo. Y también diría, para la gente de Israel que se preocupa mucho por el templo, que el propósito profundo de un lugar como un templo es traer paz y armonía al mundo. Para hacer que las personas... Voy a un templo para tener paz y armonía. Si un templo trae violencia y desarmonia al mundo, es un templo que no funciona. ¿Para qué lo necesitas?
Entrevistadora: Gracias.